¡¡Feliz Navidad!!

Cuento de Navidad
Me han dicho que este año vuelve a nacer. En Belén, el 25, como siempre. Y he pensado – ¡qué suerte que nazca todos los años! -, pero una vez más se me ha hecho tarde, muy tarde, y en seguida me he puesto en camino.
Estaba yo caminando y pensando (siempre pensando). Me he despistado y me he perdido. He encontrado este acogedor cobertizo y me he parado a descansar. A descansar de lo andado y pensar (siempre pensando) – ¿Cómo voy a llegar a Belén?. Imposible, estoy perdida, completamente perdida.
Soledad, angustia, frio, mucho frio, …
De repente, se oyen unas botas en la nieve y una voz que dice – “Buenas tardes, alegre el caminar”. -. En el umbral de la puerta puedo ver a un pastor de mirada amable que me sonrie.
“Buenas tardes,” – contesté – “pero me encuentro sola y triste. Iba caminando hacia Belén, me he despistado y me he perdido”.
El pastor sorprendido contesta – “¿Perdida? ¿Sola? ¿Cómo? Mire, salga y verá. La luz de la estrella siempre nos guía y acompaña. Sólo hay que saber mirar, con confianza.
El camino a Belén pasa por aquí. Éste es el camino”
Apenas algo más reconfortada murmullo – “De todas maneras, en mis preocupaciones me he retrasado mucho, ya nunca llegaré a tiempo.”
“¿Tiempo? ¿Qué es eso?” – contestó
Así que retomé mi alegre caminar, atenta, confiada. Porque siempre estamos a tiempo, siempre se llega y, lo mejor, Él nos espera, con su Amor e infinita Paz.
El camino de Belén pasa por aquí. Éste es el camino